jueves, 28 de marzo de 2013

Como niños.

Crear un mundo con guión compartido, de sensaciones inventadas y travesuras en el aire. Cada palabra nueva va convirtiéndose  en el más divertido de los juegos de la imaginación entre dos seres humanos que resuelven seguir siendo… niños. Si. Niños que pueden caminar en la calle y en algunos pasajes con pintadas de próceres, colores, y expresiones de una época en la cual puede decirse todo de la manera deseada.
Dentro de ese contexto, van riéndose de la gorda y las rodillas redondas de un dibujo creyéndolo entender.
Bailar.
Caminar tiene sentido. Entre la noche y las luces detallistas de la luna. 
Van replicándose, la brisa.
El empedrado, pisadas al compás de una risa.
Muchas escenas; varios mundos.
El dulce aroma de una noche porteña.

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