lunes, 27 de julio de 2009

Las mentiras...pa mi, pa vos, pa quién


En medio de una charla con mi amiga colombiana me di cuenta que decir la verdad no es importante en todas partes del mundo. Después de haberle contado una pequeña historia que se hilvanaba entre mentiras y ocultamientos ella sacó su propia conclusión al respecto: “Me di cuenta que para ustedes, los argentinos, es muy importante ir con la veracidad de los hechos en cualquier situación en la que se encuentren”. Según Catalina, mi amiga, ellos (los colombianos) son más relajados, es como que no es un punto esencial en su vida...ellos si lo pueden aguantar.
Y si, para nosotros – sin contar con los estafadores, mitómanos y todo hombre que negocie con la mentira- es importante que se dirijan con total sinceridad; y la respuesta al por qué se encuentra desde los comienzos de nuestra historia Argentina. Creo que por eso somos tan sensibles a la farsa, al chamuyo (por más que digan que así somos nos molesta), a la patrañas, a la farsa, a los cuentos, al enredo, a la andrómina, a la argucia, a la estratagema, etc.
La mayoría de los países que integran al planeta sufrieron de mentiras y atropellos a los largo de la historia, entonces ¿Por qué solo nosotros somos tan sensibles a la mentira por más piadosa que sea?

viernes, 24 de julio de 2009

¿Dentro de la nieve hay gente de verdad?

viernes, 26 de junio de 2009

Baba del diablo


El panadero vuela por los aires con sus pelitos finos y uno los tiene que agarrar, encerrarlo en el puño, pedir un deseo y dejarlo libre para que el panadero logre cumplir el deseo. Si claro, después de haberlo cazado con desesperación, estrujado entre las manos transpiradas, sucias y olorientas.

De las telas de araña no se mucho, en mi casa vieja, de techos altos, había un montón y odiaba sacarlas con la punta de la escoba hasta que un buen día me dijeron que si juntabas muchas de ellas podías fumarlas y tal marihuana te dejaba un poco loco. Lo intente, empero me desilusione.

Otra vez me dijeron lo mismo sobre los hilos de las cáscaras de banana secas, pero tampoco hizo efecto en mi organismo.

Ayer conocí algo muy parecido a las telas de araña, se llama “baba del diablo”. Es de color blanco y más espeso que la tela. Nunca las había divisado por la calles de Buenos Aires (se ve que el diablo andaba por ahí). No conozco ningún mito sobre esa cosa fea, de hecho me dio miedo porque al llegar a mi casa tenía baba del diablo en mis zapatillas. No intente hacer nada más que agarrar una servilleta de papel de la cocina de casa, arrasar con ellas –con gran temor- y tirarla al tacho. De verdad, su nombre me da mucho miedo.

PEDIDO DESESPERADO:

¿Alguien sabe de donde vienen? ¿Alguien conoce algún mito sobre la baba del diablo?

domingo, 21 de junio de 2009

Los hermanos dicen

Esta cientificamente comprobado: todos los hermanos mayores piensan que sus hermanas (adolescentes y/o jovenes) son PUTAS!
Más adelante les contare sobre esta investigación....HERMANOS REFLEXIONEN

miércoles, 17 de junio de 2009

Era Fija

No hay nada más hermoso que caminar por encima de las hojas otoñales, su ruido de chasquido seco es genial y te transporta directo a la niñez hasta darte cuenta que había algo escondido debajo de ellas. Es una fija que un sorete te arruina la diversión! Y chau chasquido hermoso y nunca más pisar esas hojas de mierda de camino al trabajo.

viernes, 8 de mayo de 2009

NTVG


Hace, apenas, algunas semanas se presentó la banda charrúa en el gigante escenario del Luna Park, que para nada les quedó chico!

Aquí algunas fotos!

Gracias Florencia

jueves, 23 de abril de 2009

Peluqueras abstenerse

        Es sabido que en los viajes en taxi (quienes tienen la suerte de poder seguir viajando en tacho) se pueden llegar a tener gloriosas charlas con el chofer de turno que siempre se encuentra desesperado por contarnos algo, un cuento, una fabula, una historia que se le ocurrió en el momento, o simplemente un chisme triste de su vida, pero ellos siempre tienen algo que confesar y nosotros –solidarios con la ocasión y profesión- estaremos dispuestos a prestarle un oído.

A ellos, si, los entiendo, se pasan la noche escuchando radio 10 (tóquese en el momento que acabe de leer ese nombre porque da mala suerte, es como anunciar al ex presidente), con la mano izquierada al volante y el codo en la ventanilla, la otra mano en la nariz –como de costumbre- reclamando en medio del silencio de la madrugada que ojala existiera una fabrica de mocos para al menos entretenerse por un rato más, porque ya no hay verde duro que les satisfaga. Es jodida la noche de los tacheros che!

A quienes nunca voy a comprender son a las peluqueras. Ellas se hacen las que escuchan los problemas de las mujeres que se sientan para hacerse la permanente , pero en verdad no oyen a nadie porque en ese momento encienden el  secador de pelos mientras las clientas le dan a la lengua! Son una mentira. Pero cabe destacar que ellas siempre están dispuestas a contar la vida de sus hijos, de cómo les va en la facultad, sí se drogan, sí ya tuvieron su primera vez, sí se indispuso su hija o sí descubrió a su varoncito tocándose.

En conclusión, este enredo  de palabras no era para que lean ustedes, sino para  mi mamá que es peluquera y gracias a ella todo el barrio de Villa Luro sabe de mi vida, de  mis pasos y de cuantas veces voy al baño…

Mami: te amo, pero basta de contar lo que mierda hago!

 

Ah, no escuchen (toquense el izquierdo/a) radio 10!